Resulta sorprendente escribir que Hilary lanzó su último disco hace más de una década; el tiempo vuela. Breathe In. Breathe Out salió en verano de 2015, y en él Duff presentaba una colección de canciones divertidas, sin pretensiones, acordes a lo que entonces sonaba en las radios. Era una época en la que la reproducción de música por streaming todavía estaba dando sus primeros pasos.

La primera mitad del disco es una declaración del estilo que la artista quería explorar: una electropop luminoso que dejaba pegadizos temas como ‘Sparks’, ‘My Kind’ o ‘Lies’, de esos que no puedes dejar de escuchar. También estaba ahí la canción que da título al álbum, su mejor medio tiempo hasta la fecha y, probablemente, el más relatable: «Hice una lista de las 10 cosas que extrañaría, tus ojos y labios mentirosos no entraron. […] Hasta que me sienta bien, lo voy a fingir». Igualmente, había lugar para la electrónica de DJ en ‘Confetti’ y ‘Arms or Around a Memory’: ya entonces sonaban anticuadas, y eso no ha cambiado.

La Hilary Duff más nostálgica e introspectiva estaba en la segunda mitad del LP. ‘Brave Heart’ se atrevía a hablar del miedo a la muerte, ‘Tatto’ sacaba lo mejor de Ed Sheeran para crear una bonita composición de pop rock californiano, y ‘Night Like This’ era una agradable canción para tararear alrededor de una hoguera en un camping.

Las ediciones Deluxe añadían un par de buenos temas: ‘Belong’ y ‘Rebel Hearts’, que bien podrían haber formado parte de la versión estándar en favor de otros más olvidables, como ‘Stay in Love’ o ‘Picture This’.

Punto aparte merecen la playera ‘Chasing The Sun’ y el folk rítmico de ‘All About You’, cortes relegados a la edición japonesa del LP pese a haber servido inicialmente para presentar la era. Fueron los sencillos originales, pero la fría recepción por parte del público llevó a Duff y su discográfica a replantear el sonido del proyecto.

Curiosamente, esos temas descartados son lo más cercano a los últimos lanzamientos de la artista: ‘Mature’ y ‘Roomates’, quizás con un sonido perfeccionado, y unas letras más personales.

En conjunto, y pese a lo denostados que suelen estar los discos marcados por las tendencias del momento, Hilary Duff comprendió qué quería su público entonces y lo ofreció sin pretensiones. El resultado dejó algún que otro tema que, con el paso del tiempo, sigue destacando en el imaginario del pop y recordando por qué Breathe In. Breathe Out. merece una revisión generosa.

Puntuación: 3.5 de 5.
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Hilary Duff: luck… or something
1 month ago

[…] sonido pop más maduro y comedido, alejado del dance pop y el EDM que en el anterior disco –Breathe In. Breathe Out.– perseguía. Hay poco de eso en este disco: opta por un pop que, aunque divertido, rítmico y […]

Hilary Duff: Breathe In. Breathe Out.

Una revisita tras más de una década.

Resulta sorprendente escribir que Hilary lanzó su último disco hace más de una década; el tiempo vuela. Breathe In. Breathe Out salió en verano de 2015, y en él Duff presentaba una colección de canciones divertidas, sin pretensiones, acordes a lo que entonces sonaba en las radios. Era una época en la que la reproducción de música por streaming todavía estaba dando sus primeros pasos.

La primera mitad del disco es una declaración del estilo que la artista quería explorar: una electropop luminoso que dejaba pegadizos temas como ‘Sparks’, ‘My Kind’ o ‘Lies’, de esos que no puedes dejar de escuchar. También estaba ahí la canción que da título al álbum, su mejor medio tiempo hasta la fecha y, probablemente, el más relatable: «Hice una lista de las 10 cosas que extrañaría, tus ojos y labios mentirosos no entraron. […] Hasta que me sienta bien, lo voy a fingir». Igualmente, había lugar para la electrónica de DJ en ‘Confetti’ y ‘Arms or Around a Memory’: ya entonces sonaban anticuadas, y eso no ha cambiado.

La Hilary Duff más nostálgica e introspectiva estaba en la segunda mitad del LP. ‘Brave Heart’ se atrevía a hablar del miedo a la muerte, ‘Tatto’ sacaba lo mejor de Ed Sheeran para crear una bonita composición de pop rock californiano, y ‘Night Like This’ era una agradable canción para tararear alrededor de una hoguera en un camping.

Las ediciones Deluxe añadían un par de buenos temas: ‘Belong’ y ‘Rebel Hearts’, que bien podrían haber formado parte de la versión estándar en favor de otros más olvidables, como ‘Stay in Love’ o ‘Picture This’.

Punto aparte merecen la playera ‘Chasing The Sun’ y el folk rítmico de ‘All About You’, cortes relegados a la edición japonesa del LP pese a haber servido inicialmente para presentar la era. Fueron los sencillos originales, pero la fría recepción por parte del público llevó a Duff y su discográfica a replantear el sonido del proyecto.

Curiosamente, esos temas descartados son lo más cercano a los últimos lanzamientos de la artista: ‘Mature’ y ‘Roomates’, quizás con un sonido perfeccionado, y unas letras más personales.

En conjunto, y pese a lo denostados que suelen estar los discos marcados por las tendencias del momento, Hilary Duff comprendió qué quería su público entonces y lo ofreció sin pretensiones. El resultado dejó algún que otro tema que, con el paso del tiempo, sigue destacando en el imaginario del pop y recordando por qué Breathe In. Breathe Out. merece una revisión generosa.

Puntuación: 3.5 de 5.
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Hilary Duff: luck… or something
1 month ago

[…] sonido pop más maduro y comedido, alejado del dance pop y el EDM que en el anterior disco –Breathe In. Breathe Out.– perseguía. Hay poco de eso en este disco: opta por un pop que, aunque divertido, rítmico y […]

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