Otra vez… cada vez que ocurre tengo un meme que define perfectamente mi reacción:
Ahora Addison Rae se ha convertido en el blanco fácil en redes sociales tras su actuación el domingo en los Grammy. Al parecer, no estuvo a la altura y la han calificado de amateur o infantil. Quizás necesitan salir a airearse.
Addison ofreció una actuación de ‘Fame is a Gun’ más que solvente. Desde luego, no es comparable con bestias escénicas como Beyoncé o Lady Gaga, ella misma ha reconocido en varias ocasiones que no es su fuerte. Aun así, la actuación muestra una voluntad y un trabajo por su parte de que saliera bien. Y salió más que bien: se bajó de un camión, cantó en directo, interactuó con los bailarines y se movió entre flight cases y atrezzo por el backstage de la ceremonia. En resumidas cuentas: ofreció una actuación divertida, y a otra cosa. Ni más ni menos.
El año pasado Addison Rae lanzó un disco debut que bien podría ser la envidia de muchos artistas pop seniors. Addison es un proyecto vocacional elaborado junto a dos productoras -Elvira Anderfjärd y Luka Kloser- inspirado en el pop de los 2000, con retazos de trip hop, trance y house. Y si algo demuestra este LP es que no es una marioneta de una discográfica: tenía un concepto artístico y lo ejecutó.
Lo cierto es que -de cara a la galería- a Addison Rae le sigue pesando que sus inicios fueran haciendo vídeos en TikTok; así es como saltó a la fama. Y le está costando deshacerse de ese prejuicio. Las redes sociales, en concreto comentaristas en X, la han puesto bajo una lupa. Pero quizás deberían revertir esa lente hacia ellos mismos y preguntarse por qué siguen en esa… pocilga.






