La industria discográfica española creció un 13,7% en España en 2025, ingresando un total de 409,5 millones de euros. Así lo indica el balance presentado por PROMUSICAE.
El 84% del total de los ingresos de la industria musical española se debieron a las ventas o consumo de música grabada, su máximo histórico desde 2003. De ese bloque, la mayor parte de los ingresos -el 87,9%, 302 millones- se deben a la venta digital de música o a su consumo en plataformas digitales o de streaming. Lógicamente, la mayoría le corresponde al streaming; la venta digital es ínfima.
De hecho, el consumo de música en streaming ha seguido creciendo en 2025, un 13% respecto a 2024, aportando 300 millones de euros a la industria. El 71,3% de esos ingresos se ha generado por las cuentas de suscripción por pago, 214 millones.
PROMUSICAE apunta que por encima de 21 millones de españoles accedieron a música por plataformas de streaming en 2025, pero solo 8 millones lo hicieron con un servicio premium o de pago. Este último modelo creció un 18%, pero destacan que sigue siendo un número muy pequeño en comparación con otros países.
La venta de música grabada en físico creció un 31,6%, sobre todo gracias a los vinilos. El vinilo es -por goleada- el formato físico más vendido, muy por encima del CD: de los 41,7 millones ingresados en ventas físicas, el vinilo supuso el 69,2%; el CD un 30,3%. Se vendieron un 30% más de vinilos que en 2024.






