Tan solo unas horas después de que Spotify haya coronado ‘Drivers License’ como la mejor canción pop de la era del streaming, Olivia Rodrigo ha decidido manifestarse.
El productor Dan Nigro, habitual colaborador de la artista, ha subido una foto a su Instagram en el estudio. En ella aparece rezagado en el sofá, con una renegada Olivia Rodrigo mirando hacia otro lado. Hecha la broma, Nigro ha acompañado la foto con el texto «finalizando grabaciones…» Olivia ha respondido escribiendo «el palpable estrés en está foto jajaja».
El esperado tercer disco de Olivia Rodrigo se está haciendo de rogar en una era en la que nos hemos acostumbrado a que los artistas lancen música continuamente. Hace dos años y medio del anterior álbum, Guts, y un espacio temporal de dos a tres años entre disco y disco debería ser lo más normal. El término medio entre los LPs anuales de Taylor Swift y los diez años que Rihanna lleva sin publicar uno.
Poco se sabe del técnicamente apodado ‘OR3’, aunque todo apunta a que -después de tres años- la dirección será distinta del último trabajo. Habrá que ver si optan por un sonido diferente o deciden ir a saco a por un pop-rock dosmilero más agresivo.
GUTS ha despachado 9 millones de copias mundiales, según los datos de ChartMasters. Son cifras impresionantes, aunque alejadas de los 23 millones de Sour, su debut.






