Un jurado neoyorquino ha dictaminado que Live Nation y su filial Ticketmaster son un monopolio ilegal. Las sanciones contra la compañía se decidirán más adelante, pero podrían comprender desde indemnizaciones económicas hasta la separación de Live Nation y Ticketmaster. Aunque fueron compañías independientes, Live Nation adquirió Ticketmaster en 2009.
La sentencia tiene lugar un mes después de que Live Nation llegara a un acuerdo con el Departamento de Justicia de la administración Trump que implicaba desinvertir en recintos, limitar contratos de exclusividad y permitir a competidores como Eventbrite vender entradas en recintos propiedad de Live Nation. Acuerdos laxos en comparación con la exigencia del Departamento de Justica de la administración Biden, la que presentó la demanda en 2024, que obligaba a Live Nation a separarse de Ticketmaster.
A finales de 2024, Live Nation contaba con 394 recintos en todo el mundo, cuyas entradas se venden a través de Ticketmaster. Esta situación, monopolística e ilegal, tal y como ha sentenciado el jurado, ha conducido a prácticas abusivas. El fallo indica que Ticketmaster cobró de más a sus usuarios: 1,72 dólares por entrada.











