Catherine Slater entró en el estudio inundada de furia, encendió el micrófono y comenzó improvisar versos sin filtros. Por supuesto, esa no es la realidad -que sepamos, al menos-, pero sí el aura que desprende WOR$T GIRL IN AMERICA, el cuarto álbum de estudio de la cantante, compositora y productora artísticamente conocida como Slayyyter. Su abrasividad y atrevimiento en este proyecto son envidiables. Habla sobre traumas familiares, adicciones, recaídas, ghosting, los efectos del famoseo y se empodera por encima de todas esas adversidades.
WOR$T GIRL IN AMERICA combina pop, electrónica, dance y punk, configurando lo que suena como un redescubrimiento del hyperpop. El descaro de ‘OLD TECHNOLOGY’, la irreverencia de ‘YES GODDD’ y el pop motorizado de ‘DANCE..’ y ‘BEAT UP CHANNEL’ llenan de energía la primera parte del disco. Ese ímpetu no descansa en la segunda parte: de hecho, dobla la apuesta y la rabia se convierte en ira. De este modo llega el track número 11, ‘$T LOSER’, el culmen del álbum, con un puente extático en el que demuestra sus habilidades vocales. Lo suelta todo, y todavía le queda carrete para en la última canción, ‘BRITTANY MURPHY’, aventurarse hacia un electro-pop playero que, en la narrativa del disco, sirve como una aceptación de su realidad. Bilis echadas, ya está mas relajada.
Slayyyter firma su proyecto más visceral, y el más redondo hasta la fecha. De cara al lanzamiento del disco, ha sido bastante transparente sobre su vida en diversas entrevistas: creció en el seno de una familia religiosa en St. Louis, fue una adolescente rebelde en el instituto, trabajó como recepcionista en una peluquería hasta que pudo dedicarse a tiempo completo a la música, y a día de hoy no tiene ninguna relación con su padre. Todo ese pasado está impreso en el LP, lo impregna, y si bien es un contexto que nos acerca a la realidad de la artista, no es imprescindible conocerlo. Eso es lo mejor de WOR$T GIRL IN AMERICA: funciona por sí solo, sin explicaciones.











